lunes, 1 de junio de 2026

Las buscadoras y Salmos femeninos

Por Evodio Escalante
(poeta, académico y ensayista mexicano)





LAS BUSCADORAS

            Hay madres rascando tierra.
                          Cecilia Patricia Flores

Briznas de luz que duelen en el alma
Y pespuntes con hilos de ceniza
Que atan la piel al suelo más inhóspito.
Olas de polvo y piedras y raíces
Que se entremeten en los dedos duros
Con llagas de escarbar el monte yermo
De un indicio en la busca, de una huella.  
El azadón, la pala y el barreno
Nos son imprescindibles como el aire
Que los pulmones jalan presurosos.
Unas cavamos mientras otras tiran
Los montones de tierra y otras más
Llevan en carretilla los pedruscos.
Somos hijas del polvo, el padre polvo,
Que nos pega en la cara y nos sofoca.
En fosas clandestinas dispusieron
Y ocultaron los cuerpos ateridos;
Puede ser que en pedazos nos sorprendan:
No importa, los juntamos, son los cuerpos
De los hijos, los primos, los esposos.
Zopilotes en ráfagas se ciernen
Sobre nuestras cabezas angustiadas,
Mas luego se disipan con el viento
Y nos heredan sólo sus graznidos.
Ellos también se burlan, pero entienden;
Ellos entienden, pienso, y me sonrío.
Rebuscamos en fosas arduo sueño
Que en forma de cadáveres alienta
Nuestro coraje de seguir, pegadas
A la correa de un potro desbocado
Que a barrancos y montes se encamina. 
El corazón de los políticos engorda
Cada vez que se anuncia una matanza.
Tiembla el país y permanece incólume:
No pasa nada y todo igual persiste.
A mí misma me digo, boca adentro:
“No desistas, si rejega o insomne,
Sigue en busca de huesos extraviados
Firme, de pie, que no muera el empuje.
Empuña ese buril que traes al cinto
Y escudriña en el vientre de la piedra
Que finge estolidez y nada dice
Muda de algún secreto impronunciable:
¡La única testigo en este páramo…!”




SALMO 56
                                     Porque has librado mi alma de la muerte.
                                                                                       Salmo 56, 13

El mundo me persigue con saña, y a ratos me consiente.
Temerosa y falible, huyo de la ciudad y evito los suburbios.
Que Tiro me perdone, yo ya no estoy ahí.
Salgo encubierta para evitar que me descubran y hagan daño
Los que te tienen furia y no soportan que musite tu nombre.
Tus enemigos no dan tregua. ¿Qué has hecho para que te odien de este modo?
¿Para elevar como una levadura su muina?
La tempestad me sorprende bajo los riscos de la sierra
Y luego viene la calma y otra vez el cielo parece iluminarse
Con la luz que Tu hiciste, Señor.
Retorna a mí, entonces, por momentos, una tranquilidad desconocida.
Shalom. Shalom. Todavía recuerdo esta palabra.
En redomas de vidrio coleccionas mi llanto,
En nichos de cristal, lo que era mi alegría.


SALMO 57

           Hoyo han cavado delante de mí; en medio de él han caído ellos mismos.
                                                                                              Salmo 57, 6

Exhausta de mi exilio de mil años
En extranjeras tierras sobrevivo
En acoso perpetuo y amenazas.
Donde quiera que voy, un círculo de leones me rodea
Con colmillos y garras, y los hijos del hombre,
Todos ellos fornidos, transformados en bestias
Vomitan odio y fuego por sus bocas
Y con lenguas de hierro me persiguen
Intentando matarme.
Trampas para atrapar a un oso
Han dispuesto en las calles y las encrucijadas.
Los pobres no se enteran que esas trampas
Están hechas a su exacta medida, y que ahí
Recaerán muy tarde o muy pronto con sus huesos.
Alabados sean tus designios.
Tú me sigues salvando, Señor, en medio de mi angustia,
En medio de insomnes correrías.
Tú tomas mi corazón y lo trastornas
En chispa perdurable.

(Resguarda estas palabras —y repítelas)



Evodio Escalante. Nació en Durango, Durango, en 1946. Es profesor jubilado del Departamento de Filosofía de la UAM-Iztapalapa. Ensayista, poeta, antólogo y crítico literario. Entre sus libros de cuentan Breve introducción al pensamiento de Heidegger (UAM, 2007), Las sendas perdidas de Octavio Paz (UAM, 2013) y Las metáforas de la crítica (Gedisa, 2015). Sus publicaciones más recientes son ¡Viva el mole de guajolote! Nuevos asedios al estridentismo (UAM, 2023) y José Gaos, traductor de poesía (Bonilla-Artigas Editores, 2023). Recibió el Premio de Poesía Iberoamericana Ramón López Velarde en 2009 por sus contribuciones al conocimiento de la obra del poeta zacatecano. Entre sus libros de poesía se en-cuentran Crápula (La Otra, 2013) y Salmos sueltos (Tinta Nueva, 2022). Publica-rá próximamente una traducción anotada de los Cuatro cuartetos de T. S. Eliot.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

El azar de los hechos en ImagenTv

El azar de los hechos en Canal 11 Tv

Las teorías sobre arte son al arte
lo que un gato disecado al movimiento de un felino
Cosme Álvarez

Invitación

Los textos y las fotografías que aparecen en La Guarida están protegidos por la ley y no deben ser
reproducidos sin autorización previa del administrador de la página, o del titular de los copyright,
por lo que se sugiere que toda vez que se cite o se utilice alguna de las entradas se nos informe por
Primera época ≈ 1999 a 2007 ≈ Volumen 1. Números 1 al 5
Segunda época ≈ 2008 a junio de 2016 ≈ Volumen 2. Números 6 al 10
Tercera época ≈ 1 de julio de 2016 a 1 de julio de 2017 ≈ Volumen 3. Números 11 al 17