por Subhro Bandopadhyay(poeta bengalí)
Versión al español del autor, Chus Pato y Víctor Rodríguez Núñez
1Esta residencia es un símboloEste entorno es como el de un violinista ciegoEn esta ciudad cada autorretrato es un espejoen el que hay otras personascon espejos en la misma posturaLlega el mar absurdolas barcas pesquerasaplastan el polvo de miles de espejosCada reflejo se hundeEn el cuerpo pálido del pezdestella el plenilunioel verano y el deseo de volver a casa2El autorretrato no reside en ninguna ciudadCada nostalgia es un hilo de salGuardo distanciaLa edad contiene los calendarios extintosEl peso de la sombra sopla una hoja seca al caminarLa residencia es un símbolouna calle empinadaun músculo duroel escalofrío repentino bajo la sudadera3
Cada voz es de sombraTras aceptar esta verdadel autorretrato se ha hinchadoCada conversación es un empalmeentre la sombra y el fuegoResuena la crepitaciónLa noche entera se convierteen una oreja que desea escucharel relámpago que agrieta la raíz del baniano4
La noche es una orejaque desea escuchar al autorretratoentre los arbustosen un lugar pétreo y vacíoSe ven algunas botellas de miel abiertashay insectos atrapados en el ámbar melosoUn niño al lanzar la piedra horadó el ojo del cuadroEl viento intenta levantarlas hojas húmedasla piel mudada de la serpiente5
El autorretrato envuelto en un calendariocon fechas llenas de fragorLa Historia es una máscarapara espantar al húmedo viento del mediodíaNos acecha con su verdad atigradasiempre sobre el manjar destellaMe detengo oigo el alborozocada pájaro se convierte en colibrísobre la flor de fuegoTomo el camino opaco hacia una imagenLa claridad es algo propio de los buzosque saben tañer la luz bajo el agua6
La cadencia del grano de luzsalpica el cristal rotodel marco del autorretratoEs la grieta que destellaEs el lienzode la sombra ametralladaSólo el color se pierdeIrrepetibles seres queridoshormigas sobre el manjar de ayerEs el dibujo que alguna vez sirvióde base entre la geometría fogosadel encono y la lengua pétrea7
El autorretrato hendido carece de convicciónsuspira ante la blancura del muro suaveque ofrece el fuegoNo es el momento de los ausentesni de los presentesel río corrompe la ceniza de lo continuopara establecer la huella erosionadade la sombra8
Todo tiene sombra incluso la combustiónCrepita el autorretrato su prodigiosa verbosidadNo hay felicidad ni tristezaEl latido que llenaba los pasosse quedó como un fragorBajo luz agrietada se reconoceque la historia es un espanto9
Habría que inventarlo tododelante del autorretratodentro del marco roto con las astillasde cristal esparcidas en el céspedEl nihilismo nos conducela respiración que rebosa y fluyecomo una luz perforadahacia la bóveda del fuegoen la cúspide de la sombra10
No hay descenso ni ascensoEs la estancia estrepitosadelante del autorretratoacuchillado irreversiblementeSuena el fuego que fluyeUna fina sombra todavía perturbael calor intensísimo11
La llovizna destiñe el autorretrato ya divididoEl ardor pierde la inmediatezLa corporeidad es un mero destello12
El contacto entre el yo y el autorretratoUna hebra de cenizaSeguimos en la ráfaga húmedadel acontecerestremecido13
El autorretrato detenidotodavía conserva las líneas básicas del lápizLa corporeidad es cegadoracomo si hubiera prescindidode lo perennede ese hilo de fuegoaún tendido entre nosotros
![]() |
| Subhro Bandooadhyay |
%2021.29.49.png)

No hay comentarios:
Publicar un comentario